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viernes, 23 de julio de 2021

Cayo Julio Cèsar y sus tres Esposas Cornelia,Pompeya, Carpunia.

En  los anales de la historia   de la Europa Antigua  brilla  desde esa época  hasta la  actualidad   la  figura del conquistador de las Galias  y de  casi toda Europa . Es aquel soldado  un genio  militar que padecía una extraña  enfermedad llamada  en la época Lupus  pero  estudios modernos    afirman que era Epilepsia. En  su larga  vida este  hombre tuvo  muchas mujeres pero tres fueron llamadas  esposas . De estas  esposas  versa el presente  artículo  pero  como preámbulo al mismo  hablaremos de Julio Cesar.

Julio Cesar

Al  hablar   de la a biografía de Julio César, los historiadores y biógrafos  se centrar en su faceta política y militar, muchas veces obviando (quizás por escasez de fuentes) que también era un gran conquistador de corazones. Más allá de sus múltiples relaciones extramatrimoniales, Julio César tuvo tres cónyuges a lo largo de su vida: Cornelia, Pompeya y Calpurnia. En el presente   documento   esbozaremos  una síntesis   de estas  esposas  que se atribuyen  un lazo muy fuerte en la  vida  del gran  militar  de la  roma clásica.

En la época de la  antigua Roma, una mujer podía brillar en  la historia  dependiendo  de las conexiones que tuviera con los varones de su entorno de no ser así, ningún autor de la Antigüedad prestaría  ni la más mínima atención nunca a una mujer a no ser que fuera familiar o amante de un hombre famoso. Se  afirmaba  que la mujer tenía un intelecto mucho más débil e irracional que el de los hombres, por lo que debían permanecer siempre bajo protección para que no arruinaran la prosperidad del Estado. Solo se esperaba de ellas que estuvieran al mando de sus residencias mientras sus maridos seguían carreras políticas, legales, militares, comerciales  que en muchos casos podían alejarles de Roma durante años.(caso de Julio Cesar permaneció ocho años en las  Galias)

Para   lo cual   dicha dama romana debería presentar ciertas características muy especiales  o singulares   para que fueran el centro de atención de algún prominente Romano.es  por ello que debería ser constantia  La fidespudictia  es decir, la firmeza de carácter, la fidelidad y el pudor sexual. El éxito o fracaso de una mujer a la hora de conseguir, mantener y exhibir estas virtudes tenía consecuencias no solo para ella, sino para toda su familia, pues un hombre nunca desearía unirse o permanecer en matrimonio con una mujer que no reuniera estos atributos en el mayor grado posible.

Toda  mujer romana, sobre todo si era de la aristocracia, era utilizada desde su nacimiento como un medio para cerrar alianzas políticas. Eran sus padres los que decidían con quien les convenía mejor casarlas, la gran mayoría de veces cuando no tenían más de catorce o quince años. Si por el motivo que fuera el matrimonio se rompía, el divorcio era una vía sencilla de seguir, aunque perjudicaba la virtud de la mujer. Y en el caso de que murieran sus padres o sus maridos, era su deber preservar y honrar su memoria. Esta  costumbre muy tradicional con la sociedad   de la época.  Empecemos pues con la primera   de ellas:

 Cornelia  de la  familia Cinna

era   una virtuosa   dama  de la nobleza  de la  sociedad  Romana. Que  tenía  como padre a   nada menos  que del cuatro veces cónsul Lucio Cornelio Cinna.Su matrimonio  ocurrió en el año   84  ante de Cristo cuando el Cesar  era un adolescente de quince años, y ella   tenía de catorce años de edad. Esta  unión duraría quince años  de los cuales no siempre vivieron juntos debido a   los muchos  viajes que  tenía. Cesar como soldado Romano. Era la manera de honrar a   la familia Juliana  y lograr sus objetivos  y ambiciones  propias a su rango.

la joven pareja tuvo que vivir momentos duros. Cuando César no quiso ceder a las presiones de Lucio Cornelio Sila para que se divorciara, la dote de Cornelia fue confiscada y tuvieron que huir para no ser arrestados. En esa ocasión, solo la intervención de la familia de Aurelia, la madre de Julio César, les salvó de perder la vida.

Entre  los  años  78 y el 75 a.C., Cornelia dio a luz a Julia, el único descendiente legítimo que tendría Julio César en toda su vida. Años después, en el año 59 ac, Julia se casaría con Pompeyo Magno para reforzar los lazos de unión del Primer Triunvirato. Por lo demás, es probable que fuera una unión feliz, lo que no quita que César tuviera numerosas relaciones con mujeres de toda condición. Era comúnmente aceptado que los maridos de la aristocracia buscaran satisfacer su libido en los brazos de otras mujeres, muchas veces prostitutas. Aun así, esto no significaba que muchas parejas no estuvieran muy enamoradas y tuvieran una activa vida sexual.

En el 69 antes de cristo., antes de abandonar Roma para servir como cuestor en Hispania, Cornelia murió durante el parto de su segundo hijo, que tampoco sobrevivió. No era extraño que las ancianas de familias nobles recibieran funerales públicos grandiosos, pero la decisión de hacer uno también para Cornelia llamó la atención porque era muy joven. Su gesto fue muy bien recibido por el pueblo, ya que muchos lo entendieron como el signo de genuino cariño de un hombre de buen corazón a su esposa. Sin embargo, es cierto que César aprovechó el acontecimiento para sacar rédito político, al recordar a la multitud lo honorable que era su propio linaje y los servicios prestados al Estado

Pompeya  los  lazos  siguen (Familia Sila)

La  segunda esposa Pompeya, hija de Quinto Pompeyo Rufo  nieta de Sila, con Publio Clodio durante la celebración de las festividades de la Bona Dea César llegó con ella al matrimonio en 68 antes de cristo. con el fin de aproximarse a la facción del  difunto  Sila. . Este matrimonio fue mucho más corto e infeliz, pues se casaron en el 67 a.C. y estuvieron juntos, sin tener descendencia, hasta que César se divorció de ella en el 62 antes de cristo.

El incidente que provocó este divorcio ocurrió durante las fiestas en honor de la Bona Dea en casa de Julio César. Esta era una celebración religiosa en la que se practicaban rituales secretos destinados exclusivamente para mujeres y presididos por las vírgenes vestales y la mujer del anfitrión. El cuestor electo Publio Clodio Pulcro se vistió de mujer y se coló en la casa de César para tener supuestamente una cita con su amante, Pompeya, pero fue descubierto por una esclava que alertó de su presencia

El suceso se convirtió rápidamente en un escándalo mayúsculo, pues nunca antes esa festividad había sido contaminada. El Senado estableció una comisión especial para investigar el asunto y decidir qué acciones debían llevarse a cabo. Al final, Clodio fue arrestado y llevado a juicio, donde conseguiría la absolución por medio de intimidaciones y sobornos. Se dice que cuando preguntaron a César por qué se había divorciado de Pompeya si no había presentado cargos en el juicio contra Clodio, éste dijo que los suyos «debían verse libres no solo de culpa, sino incluso de sospecha«

Carpunia  la tercera  esposa  de la  familia Carpunio

En el año   59 a.c  se casó .   con   Calpurnia    veinte   años   más   joven   que   él,   con   el   único   cometido   de   tener   descendencia y de estrechar vínculos políticos entre familias. Este matrimonio, con el que no dejó descendencia debido a la infertilidad de Calpurnia permitió a César lograr  emparentar  con  L.  Calpurnio  Pisón27,  uno  de  los  dirigentes  populares  más  influyentes  del  momento.  Este  último  se  vio  claramente  favorecido  en  lo  que  respecta  a  su  candidatura  al  consulado  del  año  siguiente,  magistratura  a  la  que  accedió gracias al apoyo recibido por parte de los triunviros. Por tanto, esta unión le garantizó  a  César  el  poder  contar  con  un  sucesor  que  defendiera  sus  intereses  políticos.  Sus  prolongadas  ausencias  con  motivo  del  desarrollo  de  las  campañas  bélicas hicieron imposible una convivencia estrecha, aunque, empero, los temores de Calpurnia  por  una  posible  conjura  contra  su  marido  al  final  de  la  carrera  política  delatan  su  amor  por  él.  Este  matrimonio,  a  priori  caracterizado  también  por  el  amor, se vio en peligro por motivos de índole política, ya que al morir Julia, hija de César  y  esposa  de  Pompeyo,  César  ofreció  la  mano  de  su  sobrina-nieta  Octavia  al  picentino, solicitando paralelamente como esposa a una de las hijas menores de este último aduciendo su deseo de tener descendencia. Sin embargo, estos planes nunca llegaron a buen término, pues Pompeyo prefirió emparentar con la familia de Catón y no contraer matrimonio con Octavia.  

 Este  matrimonio lo   separó el asesinato del propio César en el 44 a.C. A pesar de sus quince años como marido y mujer, apenas llegaron a convivir, ya que Julio César pasó la mayor parte de su vida restante en campañas militares fuera de Roma, primero en la Guerra de las Galias y después en la Segunda Guerra Civil romana. De  esta forma    mostramos  una pincelada   muy breve y resumida   de las  relaciones legales  matrimoniales de este personaje de  la  historia  universal  cabe agregar que existen fuente históricas  y  biográficas que el  Cesar   habría tenido  muchas  relaciones extramatrimoniales que será   motivos para otro  articulo donde se revela la vida no conocida de ilustres personajes.

Bibliografía

 Las mujeres en la vida de C. Julio César: amor e interés MÁN López, UC de Madrid – Herakleio.

MÁN López – 2011  Breve historia de Julio César

MJ Saiz - 2015 - ri.conicet.gov.ar 

Julio César:        Entre la voluntad individual y la estructura histórica”

JM Roldán – 2008   “Julio César, Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón: los primeros emperadores de Roma”

DE LA BÉDOYÈRE, G. (2019): Domina. Las mujeres que construyeron la Roma imperial. Barcelona: Pasado Presente.

BARCELÓ, I. (2018): Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones. Valencia: Sargantana.

C Ferrer Alcantud - Más igualdad, redes para la igualdad: Congreso …, 2012 - idus.us.es

“Mujeres influyentes en la república romana: el ejercicio del poder femenino a través de las asociaciones religiosas”

 

 

 

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